Dos palabras podrían dejar al alcalde de Hialeah sin reelección


Brenda Medina

La falta de un par de palabras en la Constitución de Hialeah impediría que el alcalde Carlos Hernández aspire a la reelección durante los comicios de noviembre, alega una demanda presentada en la Corte Civil de Miami-Dade.

Según la demanda, interpuesta el lunes, Hernández ya ha completado los dos “términos consecutivos” que puede servir como alcalde, como lo estipula la Constitución municipal, y por lo tanto no puede aspirar otra vez. Uno de esos términos fue por dos años, entre el 2011 y el 2013, cuando Hernández reemplazó a Julio Robaina en la alcaldía.

Pero la demanda alega que la Constitución de Hialeah no específica si los dos periodos que un alcalde puede servir son “completos” o “parciales”, es decir, de cuatro años o de menos.

“Para explicarlo de manera simple, un término es un término y en ausencia de un adjetivo que indique cuánto debe durar dicho término… la Constitución municipal debe ser interpretada en su significado más puro”, argumenta la demanda presentada por el abogado José “Pepe” Herrera en representación del ex alcalde de Hialeah Julio Martínez.

En una conferencia de prensa el martes, Herrera dijo que espera que el caso se resuelva en los próximos 30 días. La fecha límite para calificar es el

10 de julio. Hernández dijo a el Nuevo Herald que ya creó su cuenta de campaña y planea buscar la reelección.

“Estoy seguro de que si vamos a una corte, ganaremos”, dijo Hernández, quien aseguró que la demanda es un ataque político. “Empezó la campaña electoral en Hialeah y los payasos, los fantasmas del pasado y las mismas personas que todos conocemos empezaron ya a hacer un circo”.

Según una demanda presentada en la Corte Civil de Miami-Dade, Carlos Hernández ya ha completado los dos “términos consecutivos” que puede servir como alcalde, como lo estipula la Constitución municipal, y por lo tanto no puede aspirar otra vez.

Herrera, quien no está cobrando por representar a Martínez, dijo que no emitirían insultos personales, para “no empañar el proceso judicial”. Martínez, por su parte, dijo que no planea aspirar a la alcaldía y que su “único interés” es que se cumplan las leyes de su ciudad.

En una opinión legal emitida en diciembre del 2013 para determinar los límites de términos de un concejal de Hialeah, el entonces abogado municipal William Grodnick describió un término como un “periodo de cuatro años”. Grodnick dijo que el periodo en el que un oficial ocupa un cargo vacante no debe contar como un término. De acuerdo con Herrera y Martínez, Grodnick había emitido una opinión contradictoria en un caso similar unos años antes.

“Pero la Constitución de Hialeah es clara”, dijo Herrera. “Y fue aprobada así por los votantes [en 1995] para prevenir que políticos se perpetúen en el poder. Si Hernández es reelecto, entonces terminaría siendo alcalde por casi 11 años”.

Hernández inicialmente ocupó la alcaldía en mayo del 2011, cuando Robaina renunció para aspirar a la alcaldía del condado Miami-Dade. Hernández fue electo al cargo en unos comicios especiales en noviembre de ese mismo año, y fue reelecto en el 2013, cuando aspiró contra Martínez y Juan Santana.

Las cartas constitutivas de otras municipalidades y del Condado sí especifican el tiempo que debe durar un funcionario electo en un cargo, para alcanzar el límite de término. Además, a diferencia de Hialeah, en el caso del Condado la Constitución dice que el tiempo que un funcionario ocupe en una vacante no cuenta como un término. Esa especificación permitió, por ejemplo, que el alcalde condal Carlos Giménez aspirara a una tercera elección. Giménez fue electo en el 2011 para reemplazar a Carlos Álvarez, tras un revocatorio. En el 2012 Giménez fue reelecto por un periodo de cuatro años, y fue reelecto en el 2016.

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