Albures para una hipotética democracia

“En síntesis, el problema económico de Cuba es que el sistema económico que hoy existe en el país no puede servir como punto de partida para el desarrollo…”[1]

Por Waldo Acebo Meireles

Supongamos, por un momento, que de alguna forma, diríamos mágica, que no es necesario considerar aquí, en Cuba se establece un gobierno democrático, que es reconocido como tal por todos los cubanos, por todos los gobiernos e instituciones internacionales, por izquierdistas, derechistas, de centro, religiosos, ateos, agnósticos, en resumen por todo el mundo. Este gobierno, elegido libremente por todos los cubanos, en unas elecciones de una transparencia envidiable comenzará la próxima semana su gestión de gobierno.

El Congreso norteamericano está convencido del carácter estrictamente democrático del nuevo gobierno cubano y ha empezado a moverse en la dirección de derogar la llamada Ley Helm-Burton de 1996, pero eso va a llevar su tiempo las 40 y tantas páginas que la componen encierran múltiples escollos que habrá que negociar con todas las partes implicadas. Para tener una idea, digamos que el Presidente de los EE.UU se vería imposibilitado de eliminar el embargo aunque sea evidente de que ello es absolutamente necesario para que un gobierno democrático en Cuba sea viable.

Pero otros obstáculos se presentan, entre ellos los afectados por las nacionalizaciones demandan que en cumplimiento de la ley el gobierno cubano no sea reconocido si no se establece por Cuba las necesarias compensaciones a todas las expropiaciones que en 1959 tenían un valor mayor de $50 mil pesos.

Por su parte el Pentágono, sin hacer mucho aspaviento, está demandando, en cumplimiento de la ley Helms-Burton, que la base enclavada en Lourdes que espía las comunicaciones militares de EE.UU. sea de inmediato desmantelada.

Dicho en forma sencilla, los tira y encoge serán continuos por tanto pasará un buen tiempo antes de que esa ley pueda ser derogada.

Mientras tanto el gobierno cubano se verá enfrentado a una situación extremadamente compleja en el plano económico y financiero. Veamos

La deuda externa

Cuba es el segundo deudor del Club de París con nada más y nada menos que 30,410 millones, el primero es Indonesia con una deuda de 37,305 millones, lo único es que Indonesia tiene 206 millones de habitantes y Cuba 11. Por tanto Cuba es y por mucho el principal deudor en términos relativos a su población, los demás deudores son todos países que superan en demasía  la población cubana, como India, China, Egipto, Filipinas, etc.

Con una deuda externa de mas de 130,000 millones si le sumamos a lo que se le debe al Club de París los casi 7 mil millones que EE.UU. demanda por compensación de las nacionalizaciones de los años 60[2], los 80 mil millones que se le debe, según cuentas más o menos exactas, a Rusia y otros antiguos miembro del CAME; las deudas que se han acumulado con otros países no miembros del Club de París. En estos momentos cada cubano debe 12,000 dólares o el equivalente del salario medio, de 20 dólares al mes, durante 50 años.

Por otra parte la deuda externa no tiende a disminuir sino todo lo contrario, aumentar. La deuda externa se incrementó en el orden de los USD17,000 millones en el período 2006–2009.[3] Desde 2008 las cosas se han venido empeorando para las finanzas del país. A mitad de año se produjeron incumplimientos de algunos de los compromisos de deuda externa del país con acreedores en Japón, Alemania, Canadá y Francia.

La deuda externa existente es un elemento desestimulante en la obtención de los  préstamos necesarios para la estabilización económica del país, se le hará extremadamente difícil al gobierno cubano el conseguir préstamos o financiamientos para las áreas que demanden recursos financieros externos, y si ello se consigue será en términos leoninos lo cual no contribuirá en nada a la estabilidad de una democracia.

pesocubano-1960
Billete de un peso de la emisión de 1960 la última antes del canje de moneda de 1961 y la última en la que el peso fue convertible.

La balanza de comercio exterior

Este es uno de los elementos, no es el único, que ha contribuido a la monstruosa  deuda externa. Tomemos en cuenta que a partir de 1965 la balanza de comercio exterior ha sido siempre negativa llegando a un tope de 10 569,9 MMP en el año 2008. El deterioro ha sido paulatino y continuado con una ligera mejoría en el 2009

Déficit en la balanza de comercio exterior en MMP

  2004 2007 2009
Déficit 3 300 6 400 6 000

Fuente: Elaborado por el autor a partir de: Oficina Nacional Estadística. Anuarios Estadísticos. La Habana.

La baja de precio del níquel y la perdida de los mercados azucareros en unos momentos en que se ha producido un incremento del precio del azúcar son factores de importancia en el desbalance comercial. Se ha venido produciendo una disminución en la exportación de bienes agrícolas e industriales, por otra parte el incremento de los precios del petróleo y de los productos alimenticios que desempeñan un rol principal en las importaciones cubanas ha contribuido al deterioro de la balanza comercial.

Producción de azúcar en toneladas métricas, precio promedio y valor total de las exportaciones en miles de pesos

2004 2007 2009 2010
Producción en millones TM 2.5 1.1 1 <1
Precio por libra en USD 8 cvs. 10 cvs. 17 cvs 28 cvs.
Exportación en TM 1.8 0.7 0.8
Valor de las exportaciones en MP 267 784 215 802 223 031

Fuentes: Notas recientes sobre la economía en Cuba.-  Dr. Omar Everleny Pérez Villanueva y Oficina Nacional Estadística. Anuarios Estadísticos. La Habana.

Como se refleja en la tabla anterior una industria como el azúcar, en las que Cuba tiene alta potencialidad, no ha  podido aprovechar los altos precios del mercado por su restringida capacidad de producción, a partir de las decisiones tomadas en cuanto a reducir el número de ingenios y el área total sembrada de caña de azúcar.

Los ingresos por servicios turísticos se han estancado, se ha incrementado el número de turistas, aunque no el volumen de ingresos, es decir más turistas que gastan relativamente menos, lo que atenta contra la diversificación y la sostenibilidad de las tasas de crecimiento de las exportaciones y posiblemente refleja un deterioro de la oferta o una saturación de los mercados. De aprobarse que los norteamericanos visiten el país se abriría un nuevo mercado, pero ello no se asegura un notable crecimiento ya que la oferta no está en condiciones de cubrir ese incremento de la demanda.

Turismo en cifras

  2000 2004 2007 2009
Turistas 2 250 950 2 731 951 3 005 644 3 215 193
Ingresos en MP 1 948,2 2 113,6 2 236,4 2 106,0

Fuente: Oficina Nacional Estadística. Anuarios Estadísticos. La Habana.

El desbalance comercial se ha tratado de reducir con la exportación de servicios, principalmente los relacionados con la medicina. Veamos unos datos:

Composición de las exportaciones en MMP

2000 2004 2007
Bienes 1900 2100 3800
Servicios 4100 6000 12000

Fuente: Un panorama actual de la economía cubana, las transformaciones en curso y sus retos perspectivos. Jorge Mario Sánchez Egozcue y Juan Triana Cordoví. 2008

En el 2006 el 27% de los ingresos por exportaciones correspondió a bienes el 26% al turismo y el 47% a los servicios. Debemos tomar en cuenta que esas exportaciones de servicios tienen poco o ningún efecto de arrastre en el desarrollo interno, es decir no contribuyen a el equilibrio interno de la economía como de cierta forma lo hace el sector turístico.

Por otra parte Cuba se ha convertido en un país dependiente cada vez más de las importaciones de alimentos, el deterioro de la agricultura con sus bajas tasas de rendimiento contribuye a esto. Tomemos en cuenta que de una producción de $1907 millones en el 2000 en el 2006 bajó a $1,598 millones.

Producción de hortalizas y viandas  en toneladas métricas

2004 2007 2009
hortalizas 4100 2600 2500
viandas 3200 2300 2500

Fuente: Oficina Nacional Estadística. Anuarios Estadísticos. La Habana

Unas cifras parciales sobre las importaciones de alimentos dejaran aún más claro este aspecto:

Importaciones Cubanas de Alimentos de EEUU

Año Valor [USD en MM]
2001 4, 434
2002 175, 859
2003 343, 947
2004 474, 113
2005 540, 897
2006 570, 829
2007 581,657
2008 962,767
2009 675,420

Fuentes: Un panorama actual de la economía cubana, las transformaciones en curso y sus retos perspectivos. Jorge Mario Sánchez Egozcue y Juan Triana Cordoví. 2008 para los años 2001-06. Oficina Nacional Estadística. Anuarios Estadísticos. La Habana, para los años 2007-09

En resumen los principales reglones que pudiesen contribuir a una balanza comercial equilibrada no están en estos momentos en condiciones de hacerlo. ¿Cómo dentro del marco de instituciones democráticas Cuba podrá equilibrar su balanza comercial? Tomemos en cuenta que el elemento principal de los ingresos está en el área de los servicios médicos y esa forma de explotación de los médicos y demás trabajadores de la salud entraría en inmediata contradicción con las estructuras políticas y los postulados de una democracia.

El producto interno bruto [PIB]

El PIB como uno de los indicadores macroeconómicos refleja el descalabro económico de Cuba veamos su comportamiento en los últimos años:

Año PIB
2000 7.4
2001 3.2
2002 1.4
2003 3.8
2004 5.8
2005 11.2
2006 12.1
2007 7.3
2008 4.1
2009 1.4

Datos tomados de: Cuban Economic Policy under the Raúl Castro Goverment.- Pavel Vidal Alejandro. 2009

En el 2003 se refleja un ascenso y en especial en el 2004 motivado por un cambio en la metodología para determinar el PIB, la cual consiste en que se le añade a los datos universalmente utilizados para el cálculo de este indicador otros determinados arbitrariamente como son el valor estimado de los servicios sociales, los subsidios a la población, etc. Para tener una idea de cómo estos añadidos desvirtúan el PIB debemos conocer que de acuerdo a esta metodología si en Cuba se realizaron diez trasplante de corazón en el año estos se valoran de acuerdo al precio que tendrían en una economía de mercado y se añade al calculo. Así se actúa con los otros servicios que la población recibe ‘gratuitamente’.

Por ejemplo para el ano 2003 el PIB calculado con la metodología universalmente aceptada fue 2.6, con la ‘innovación’ cubana se elevó 3.8, para los años subsiguientes afilaron aún más el lápiz, pero ya a partir del 2007 ni así se logra un indicador aceptable. Según algunos pronósticos en el 2010 el PIB será negativo.

La distorsión del PIB cubano se refleja adecuadamente cuando se conoce que el 76% del PIB corresponde a la esfera de los servicios, agricultura 5% e industria y minería 13%; el resto en construcción, agua, gas y electricidad, naturalmente el predominio de los servicios no contribuye a un desarrollo económico adecuado.[4]

Lógicamente con esta forma de calcular el PIB ni se conoce la situación real de la economía, ni hay posibilidades de realizar ninguna comparación con años anteriores y menos aún con otros países. Esto no resulta grato para las instituciones financieras internacionales que estén en condiciones de ofrecer préstamos al país. El inmaculado carácter democrático de gobierno cubano no va a conmover los corazones de esas instituciones.

Déficit fiscal y desbalances monetarios

El presupuesto estatal ha mantenido durante años un carácter deficitario, presentándose el 2008 con el mayor déficit de la década, representado un 6,7% del PIB

Déficit fiscal 2003-2008

2003 2004 2005 2006 2007 2008
1 074,0 1 419,4 1 945,0 1 693,5 1 897,6 4 200,0

Fuente: Oficina Nacional Estadística. Anuarios Estadísticos. La Habana,

Los principales gastos que reflejan los presupuestos están en los reglones de subsidios a las empresas, lo cual incluye el sostenimiento de los precios subsidiados de los productos de la libreta de abastecimiento, o por mejor decir, la cartilla de racionamiento; los gastos de educación, salud y seguridad social, estos renglones representan casi el 50% de los gastos presupuestados.

Principales gastos presupuestados como % del PIB

2009 2010
Subsidios 11,9 11,2
Educación 14,4 15,5
Salud 10,5 10,7
Seguridad social, pensiones 7,5 7,7

Fuente: Cuban Economic Policy under the Raul Castro Government. – Pavel Vidal Alejandro

De aquí los infructuosos intentos de eliminar los productos subsidiados del racionamiento, los ajustes en las edades para el retiro, la desaparición paulatina de las Escuelas en el Campo y los continuadas amenazas de que el estado no puede darlo todo y que el pueblo se ha acostumbrado a pedir como pichones.

La realidad es bien diferente, en primer término los ingresos del estado provienen precisamente de ese pueblo, que es el que sostiene el aparato burocrático del estado y el partido, pero por otra parte en la economía cubana los déficit fiscales se monetizan, son financiados por el Banco Central; con lo cual, se produce un incremento inmediato de la cantidad de dinero en circulación y, por lo tanto, mayores tensiones sobre la inflación.

El ahorro forzoso y la pérdida de valor del salario y la jubilación fueron las formas en que indirectamente la familia cubana financia el déficit fiscal y contribuye a sostener los subsidios, los servicios en educación y salud y los demás gastos.

Ahora bien eso se traduce necesariamente en un incremento del dinero en manos de la población y con ello la aceleración de los procesos inflacionarios.

Circulación monetaria  – liquidez acumulada en manos de la población en MP

2004 2005 2006
Total 14 524,6 19 679,6 20 167,5
Efectivo circulando 7 389,8 9 739,4 9 615,9
Efectivo ahorrado 7 134,8 9 940,2 10 551,6

Fuente: Oficina Nacional Estadística. Anuarios Estadísticos. La Habana,

Es factible suponer que en los años subsiguiente, dado el crecimiento de los desbalance presupuestarios se haya continuado, e incrementado, los desequilibrios monetarios internos, alimentados por la monetización del déficit fiscal.

Los datos anteriores nos permiten también inferir que en manos de cada habitante de Cuba existe no menos de mil pesos acumulados, ahorrados, atesorados, pero como el monto de ahorro por persona es sobre la base de una media aritmética, el mismo esconde que en Cuba hay unos cuantos millonarios. Situación de interés en una sociedad de economía de mercado donde el ciudadano pueda invertir su dinero, pero en Cuba ello es una bomba de tiempo inflacionaria.

Cómo el gobierno va a darle solución a este problema, de la única forma posible: aumentando los ingresos y disminuyendo los gastos, lógicamente los renglones que serán afectados son aquellos que influyen mayoritariamente en el nivel de gastos, y ellos, como mencionamos mas arriba son los referidos a los subsidios, la educación, la salud, y la seguridad social.

Ninguna de esas dos soluciones serán gratas y enajenaran el entusiasmo y el apoyo de la población, la otra sería la emisión de bonos del estado lo cual vendría a cubrir inicialmente el desbalance fiscal, generando una deuda interna, que a la vez disminuiría la liquidez monetaria en manos de la población

La crisis bancaria[5]

La actual crisis bancaria en Cuba tiene sus raíces en el surgimiento de la doble moneda y sus profundas causales en el deterioro general de la economía y las finanzas que hemos venido describiendo más arriba.

En  2009 el escenario financiero cubano derivó en una crisis bancaria.  A partir de ese momento los bancos cubanos no disponen de liquidez suficiente para honrar las deudas, ejecutar transferencias y cubrir las demandas cambiarias. La razón de esto está en que las cuentas bancarias en  pesos convertibles [CUC] han perdido la necesaria cobertura en reservas financieras en el Banco Central. Dicho de otro modo se han emitido más pesos convertibles que las reservas en dólares, euros u otras monedas duras, divisas.

No necesariamente el monto total de la emisión de CUC requiere un 100% de cobertura en divisas ya que una parte de esa emisión está en manos de la población que la utiliza para sus compras corrientes y otra está en cuentas de ahorro a largo plazo, o son atesorados por la población para posterior utilización.

En relación al necesario respaldo ocurre lo que ocurre con el financiamiento del déficit fiscal que el Banco Central emite más dinero pero ello por lo menos está anualmente refrendado y aprobado en el presupuesto, en el caso del peso convertible no existe limite y no hay transparencia  en las estadísticas al respecto. Se desconoce la proporción en que la emisión de pesos convertibles está en relación a las reservas en divisas.

Más grave aún también han sido congeladas cuentas millonarias en dólares estadounidenses, euros y otras divisas de empresas mixtas y extranjeras. Es decir, se han combinado una crisis cambiaria y una crisis bancaria, nada de esto contribuye a obtener préstamos que permitan salir de la crisis, e influye negativamente en los flujos de inversión extranjera y en las operaciones corrientes de crédito y comercio exterior.

Lógicamente se ha producido una estampida de inversionistas de proveedores e inversionistas extranjeros ante la perdida de confianza en el sistema bancario cubano y su capacidad de pago.

Con la crisis de liquidez, resulta indispensable la inversión extranjera pero ello se torna difícil puesto que la pérdida de confianza genera un círculo vicioso en el cual se desincentiva la entrada de nuevos flujos financieros al país y se profundiza la escasez de liquidez. Para el gobierno una solución sería la emisión de bonos para cubrir los impagos a un interés que resulte atractivo y la de producir una devaluación del peso convertible lo cual no va a ser muy bien acogido ni por la población que posee determinados montos del mismo y menos aún por los inversionistas que tienen parte o todos sus fondos en esa moneda.

La doble moneda

Una demanda popular que el gobierno actual ha prometido solucionar y no ha mostrado intención alguna de hacerlo es el de la doble moneda, el cual en cierta forma está relacionado con la crisis bancaria tratada más arriba, esta demanda tendrá que ser atendida por el nuevo gobierno de manera rápida y decisiva. La complejidad y prioridad del asunto es que la población tiene la  percepción errónea de que las desigualdades económicas que está sufriendo tienen sus causales en la doble moneda.

La gran mayoría de los cubanos, que son trabajadores o jubilados de empresas e instituciones estatales, deben afrontar sus gastos de supervivencia  con unos ingresos deprimidos en términos reales. Algunas estimaciones arrojan que el poder adquisitivo del salario promedio de hoy representa el 24 por ciento del nivel previo a la crisis de los años 90, lo mismo ocurre con las jubilaciones y las pensiones.

En general el pueblo de a pie que depende solamente de un salario o jornal no está en condiciones de cubrir el mínimo de sus necesidades alimenticias, ello explica, aunque no justifique, el nivel de latrocinio y corrupción que permea amplios sectores de la población.

Al gobierno sólo le quedará tomar las siguientes acciones: devaluar el tipo de cambio oficial, actualmente sobrevalorado, unificar ese tipo de cambio con el tipo de cambio de Cadeca [casas de cambio] y darle convertibilidad al peso cubano.[6] La medida de devaluación no va a ser universalmente apoyada como mencionamos más arriba, pero contribuirá a higienizar las finanzas del país.

Sin embargo, quizás no de inmediato, la población se percatará del proceso inflacionario que acompañará esta medida y que con ello no se resolverá la situación de sus bajos salarios en relación al costo de la canasta básica, ni las desigualdades sociales que existen dentro de la población.

Otros problemas

Como si fueran pocos los anteriores el nuevo gobierno cubano, que se inicia la semana que viene, tiene ante si, entre otros, los siguientes inexcusables asuntos a resolver:

  • la obsolescencia de la planta industrial lo que la hace no competitiva a niveles internacionales;
  • el deterioro de la industria azucarera que impide un salto en la obtención de recursos financieros;
  • el estancamiento agrícola que limita la obtención de los alimentos a un precio adecuado para la población;[7]
  • el crecimiento del peso relativo de las pensionados con el envejecimiento de la población;
  • el decrecimiento demográfico y su correlación con el aspecto anterior;[8]
  • la inflación que acompañará algunas de las necesarias medidas a tomar;
  • el deterioro del fondo de viviendas;
  • la redistribución de las propiedades en manos estatales

Y esto es manteniéndonos solamente en el plano económico-financiero ya que en lo político y lo social las demandas para ese gobierno van a ser quizás aún más titánicas.

¿Cómo las resolverá un gobierno democrático sin perder su carácter?

 

[1] El problema económico de Cuba.- Pedro Monreal González. En: Espacio Laical 2/2008
[2] De acuerdo a un documento del Bureau Of Public Affaire Of  Deparment Of State fechado en 1979 las alrededor de 5900 reclamaciones sumaban 1800 millones, pero a esa cifra se ha incrementado a partir de la acumulación de intereses y otros elementos financieros como la inflación.
[3] The Economist Intelligent Unit. Cuba Monthly Report. May 2010
[4] Ver Notas recientes sobre la economía en Cuba  Dr Omar Everleny Pérez Villanueva.  En: X Semana Social Católica. 2010
[5] Para un análisis detallado de este asunto recomendamos La crisis bancaria cubana actual Pavel Vidal Alejandro. En: X Semana Social Católica. 2010
[6] Según Pavel Vidal Alejandro en el trabajo La disyuntiva actual de la política económica cubana. 2008   “La devaluación del peso convertible puede hacerse de un solo golpe, manteniendo el régimen de tipo de cambio fijo, para así reducir la incertidumbre y las expectativas de futuras devaluaciones.”
[7] Para una necesaria solución a este problema ver mi trabajo ‘El problema agrario en Cuba’
[8] Sugerimos la consulta del trabajo  de Carmelo Mesa-Lago – Estructura demográfica y envejecimiento poblacional: Implicaciones sociales y económicas para el sistema de seguridad social en Cuba. En: X Semana Social Católica. 2010

Nota: Aunque resulta evidente por el uso de referencias a lo largo de este trabajo queremos insistir en que casi la totalidad de los datos utilizados proceden de fuentes oficiales cubana o han aparecidos en trabajos de economistas que, de una forma u otra, están integrados en organismos o instituciones cubanas.

[Publicado originalmente el 26 de julio del 2010 en http://www.cubanalisis.com/ ]

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