Los latinos republicanos ven a Trump como ‘la ruina’ de su partido


Por Arian Campo-Flores

Dennis Freytes, un veterano del ejército y activista puertorriqueño que vive en Orlando, ha votado por todos los candidatos republicanos a la presidencia de Estados Unidos desde Ronald Reagan en 1980. Esa racha se puede acabar si Donald Trump asegura la nominación del Partido Republicano, un resultado que dice lo llevaría a volverse independiente.

Trump “es una figura divisoria”, dijo Freytes, quien apoya al ex gobernador de Florida Jeb Bush. El hombre dice que lo han disuadido los comentarios del extravagante empresario sobre inmigrantes e hispanos, como el llamar a los mexicanos delincuentes y violadores. “Ese tipo será la ruina del Partido Republicano”.

Sondeos recientes muestran que Trump supera con amplio margen a sus rivales en la campaña republicana en Florida. Cubano-estadounidenses de mayor edad que llegaron a EE.UU. poco después de la revolución cubana parecen particularmente abiertos a su mensaje, según algunos republicanos de Miami.

“Tiene una forma dura de expresar las cosas, pero le sale del corazón”, dijo Julio Martínez, quien llegó de Cuba en los años 50 y fue alcalde de Hialeah, una ciudad al occidente de Miami con una gran cantidad de votantes cubano-estadounidenses. “Está acá para proteger a EE.UU., que en la actualidad está en peligro”. Martínez dice que trabaja para recaudar votos a favor de Trump en el área y que recientemente registró a numerosos hispanos en una feria de armas donde la campaña tenía una mesa.

La elección primaria del 15 de marzo en Florida representará la primera gran prueba del efecto, si alguno, que la retórica de Trump ha tenido en los esfuerzos del Partido Republicano para cortejar el voto latino, que en 2012 constituyó 14% del electorado primario republicano en el estado. Aunque Nevada también tiene una considerable población hispana, los comicios del 23 de febrero en ese estado se llevan a cabo en el formato de caucus que tradicionalmente tiene poca participación electoral.

Se estima que los latinos representen 11,9% de los votantes en EE.UU. en las elecciones presidenciales de este año y pueden ser determinantes en estados clave como Colorado y Nevada, según un estudio del Pew Research Center dado a conocer el martes.

Entrevistas con hispanos republicanos de Florida sugieren que aunque Trump se beneficia de grupos específicos de apoyo, muchos lo ven con ansiedad o incluso hostilidad. Algunos dicen que les preocupa que este presionando a otros candidatos republicanos, como el senador de Florida Marco Rubio, a adoptar una retórica dura y posiciones más extremas frente a la inmigración y otros temas.

“Todo el mundo está cansado con los políticos, y entiendo que resulte atractivo para esa audiencia”, dijo Nicole Gómez, la presidenta de 31 años del Club Republicano de North Dade en Miami. Pero, “él realmente explota esa furia visceral” y “todo su comportamiento es muy repulsivo”.

Trump ha desestimado en varias ocasiones las preocupaciones sobre su posición con los votantes latinos, diciendo que tiene una gran relación con ellos y cree que ganará su apoyo debido a su habilidad para generar empleo.

Aun así, muchos estrategas republicanos temen que Trump tenga un desempeño peor al de Mitt Romney en 2012, cuando atrajo 27% del voto hispano.

Un análisis del Comité Nacional Republicano después de las elecciones en 2013 atribuyó los resultados en parte al llamado de Romney a la “autodeportación” como una solución a la inmigración ilegal, un comentario que decepcionó a muchos latinos. La posición de Trump, incluyendo llamados para deportar a 11 millones de personas y la construcción de un muro en la frontera con México, ha sido más dura.

“La marca republicana ha sido perjudicada”, dijo Alfonso Aguilar, presidente de la Sociedad Latina para los Principios Conservadores, un grupo de defensa de los principios republicanos. “El lenguaje de Trump ha sido tan ofensivo, las propuestas tan draconianas, que el daño es grande”.

Una coalición de grupos republicanos de hispanos, incluyendo el de Aguilar, convocó a una conferencia en octubre pasado en la víspera del debate en Boulder, Colorado, para descartar su apoyo a Trump. En diciembre, organizaron un evento similar antes del debate que se llevó a cabo en Las Vegas para criticar al senador Ted Cruz por su posición ante la inmigración, incluyendo su rechazo a cualquier forma de legalización para los inmigrantes indocumentados.

Un sondeo de diciembre de MSNBC/Telemundo/Marist halló que 65% de los votantes latinos registrados veían a Trump de forma negativa, frente a 21% que lo veía de forma positiva, el peor registro por mucho de cualquier candidato. Su resultado fue peor que el del resto de candidatos republicanos frente a la demócrata Hillary Clinton. Y 65% de los hispanos dijo que estaba perjudicando la marca republicana.

Muchos republicanos latinos han expresado sus dudas. “El partido ha asumido todos estos esfuerzos para atraer a la comunidad hispana y él los arruinará”, dijo Anthony Suárez, de 62 años y presidente del Colegio de Abogados Puertorriqueños de Florida en Orlando. Suárez predijo que los demócratas aprovecharán el lenguaje y la posición de Trump para motivar a la creciente población puertorriqueña en la parte central de Florida.

Jenny Montes de Oca, una doctora venezolana de 35 años que vive en Miami, dijo que esta será su primera oportunidad de votar por presidente después de convertirse en ciudadana estadounidense en 2012. Se registró como republicana porque se identifica más con las posiciones del partido. Pero si Trump es el nominado, dice que no votará por él. “No sé qué voy a hacer si eso pasa”, señaló.

Fuente The Wall Street Journal
Foto Pedro Portal El Nuevo Herald AP

 

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