Quiebre de alianza política en Hialeah


ENRIQUE FLOR Y LARISA CASILLAS
Tres antiguos aliados políticos del alcalde de Hialeah, Carlos Hernández, hicieron públicas, por primera vez, sus marcadas discrepancias con éste por lo que decidieron tomar distancia del núcleo más íntimo de la élite dominante de ese municipio, el segundo más importante de Miami-Dade.
La concejal Isis García-Martínez, la consultora Sasha Tirador y el ex policía Glenn Rice, este último dueño de un comité político que ha canalizado miles de dólares en aportes de las campañas electorales del alcalde y su establishment, expresaron su total distanciamiento de Hernández, a quien acusaron, entre otras cosas, de haber priorizado los intereses de un grupo empresarial a costa de los vecinos de Hialeah.
“Indiscutiblemente ha habido una división, y creo que públicamente hasta se ve y se siente”, dijo García-Martínez. “No me sentí [desde noviembre] respaldada por el alcalde en el sentido de que yo pudiera votar como quisiera y de que personas que son amigos de él me respetaran, y no vi ninguna reacción de su parte […] después de tantos años como amigos y como políticos”.
El alcalde Hernández descartó que exista una fractura al interior de su agrupación y rechazó que haya tenido algo que ver con la destitución de García-Martínez de la presidencia del Concejo de Hialeah, en noviembre, a manera de castigo por la oposición de ésta contra la construcción de un complejo de 240 apartamentos Villa de Las Palmas, impulsado por inversionistas que han contribuido financieramente a las campañas del alcalde.
“Que una concejal vote distinto a los otros en un caso en particular no significa que haya división”, dijo Hernández a dos reporteros de el Nuevo Herald. “Nosotros trabajamos en equipo y nuestra preocupación es llevar adelante a la ciudad de Hialeah […] Paul [‘Pablito’ Hernández] también votó en contra y qué le ha pasado, nada”.
Por su parte, Tirador ha calificado como una “traición” de Hernández el hecho de darle la espalda a quienes integraron “su grupo más íntimo” y con el que labraron las victorias electorales en las urnas contra políticos como el ex alcalde Raúl Martínez y el senador Rudy Martínez en la contienda municipal del 2011 y un par de años después contra otros contendientes.
“Básicamente todos los enemigos [políticos] que lo rodeaban [a Hernández] cuando él comenzó su campaña en el 2011 son las personas que están a su lado hoy en día”, dijo Tirador.
La consultora se refiere, entre otros, a Vivian Casals-Muñoz, quien en noviembre presentó la moción para remover a García-Martínez en la presidencia del Concejo de Hialeah. García-Martínez, quien asumió ese cargo en el 2011, fue reemplazada por Luis González.
La presidencia del Concejo de Hialeah adquiere relevancia por el liderazgo que exhiben sus ocupantes al frente de ese cuerpo municipal. Incluso quienes han asumido ese cargo han logrado catapultar sus carreras políticas a nivel condal como en el caso de Alex Penelas, quien en 1996 llegó a convertirse en alcalde de Miami-Dade.
De aliado a adversario
Quien también expresó públicamente sus críticas contra el alcalde Hernández es nada menos que Glenn Rice, un ex policía de Hialeah que actuaba como un “alfil político” del alcalde. Rice se encargaba, por ejemplo, de grabar en video a los rivales del alcalde durante las diferentes contiendas electorales.
Rice dijo a el Nuevo Herald que decidió romper su alianza con Hernández tras lo que consideró un cúmulo de desacertadas decisiones de gobierno, además de haber tenido que soportar comentarios hirientes por parte del alcalde.
Una de las medidas que Rice dijo haberle criticado directamente al alcalde fue su decisión de despedir al teniente Rick Fernández, un veterano oficial de la policía de Hialeah a quien calificó como un amigo y colega que estuvo involucrado en un tiroteo fatal en el 2013 que acabó con la vida de un hombre.
El teniente Fernández, conocido como un crítico de la actual administración municipal, debió ser restituido a la policía de Hialeah en mayo luego de un fallo arbitral que lo favoreció.
Al respecto, el alcalde dijo que la Ciudad de Hialeah enfrenta una demanda legal por parte de los familiares de Arturo Guzmán, el hombre baleado tras atrincherarse durante un aparente incidente de violencia doméstica en una vivienda del oeste de Hialeah. La familia de Guzmán entabló la demanda en octubre pasado, de acuerdo con los documentos.
La confianza mutua del alcalde Hernández y Rice era tal que este último fundó en el 2013 Citizens for Efficient Government, un comité de acción política que ha canalizado más de $300,000 donados de diferentes contribuyentes para respaldar las campañas del alcalde y sus concejales, de acuerdo con los registros contables reportados ante el Departamento de Elecciones de la Florida.
Rice dijo que actualmente ese comité registra fondos por unos $37,000 depositados en una cuenta bancaria. El veterano exoficial rechazó que su ruptura política con Hernández implique una apropiación desleal o robo de fondos que habían sido donados para respaldar las campañas del alcalde Hernández.
“Yo no me estoy robando ningún dinero, yo soy el dueño de ese PAC”, dijo Rice. “Y voy a utilizar el dinero de manera eficiente para apoyar a un candidato que realmente muestre integridad y defienda los mejores intereses para la ciudad de Hialeah”.
Rice relató que durante una última reunión que sostuvo con Hernández le volvió a expresar sus críticas por el caso del despido del teniente Rick Fernández. De acuerdo con Rice, aquel encuentro realizado en el despacho de la alcaldía, significó el quiebretotal de relaciones entre ambos.
Rice agregó de manera irónica ha seguido los consejos del alcalde y se buscó un trabajo y ahora labora para G&R Strategies, empresa de la consultora Tirador.
“Tomé el consejo del alcalde cuando me fui de su oficina ese día”, dijo Rice. “Me dijo que consiguiera un trabajo y que me buscara con una mujer, e hice las dos cosas. Sasha [Tirador] me presentó a una prima, y me siento feliz”.

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