Reincorporan a policía de Hialeah destituido tras tiroteo fatal


Enrique Flor

Un teniente de la Policía de Hialeah que había sido destituido el año pasado tras un tiroteo fatal que acabó con la vida de un hombre, fue reincorporado a ese departamento luego de un fallo arbitral.

Rick Fernández, con 23 años de experiencia policial y un crítico de la administración del actual alcalde Carlos Hernández, fue reincorporado en mayo como supervisor de comunicaciones de la Policía de Hialeah, cargo que ocupaba cuando fue separado.

Fernández rehusó comentar sobre la decisión arbitral debido a que no podía emitir declaraciones públicas sin la autorización de su comando. Pero el presidente de la Asociación Benevolente de la Policía (PBA), John Rivera, calificó la restitución de Fernández como “una gran victoria”.

“Nunca tuvimos dudas de que el oficial Fernández iba a ganar el caso y que iba a volver a la policía”, dijo Rivera a el Nuevo Herald. “Lo que él hizo es para haberle dado una medalla por su coraje, por arriesgar su vida […] haberlo sacado fue una decisión política injustificada”.

La magistrada Jeanne Charles Wood, del Tribunal Laboral de la Asociación Americana de Arbitraje, concluyó que la Ciudad de Hialeah había probado que Fernández violó reglamentos al incursionar en el 2013 en una vivienda, donde un hombre se había atrincherado con un arma. Al ser encarado por Fernández y otro agente, el hombre murió baleado.

Sin embargo, la magistrada consideró que la destitución del teniente había sido una medida inapropiada. Por eso, la magistrada dispuso el pasado 16 de mayo la reincorporación de Fernández con pagos retroactivos por los 15 meses en los que quedó fuera de esa fuerza. La decisión también incluye la imposición de 30 días de suspensión a Fernández.

Sobre las alegadas violaciones al reglamento, Rivera enfatizó que una de ellas fue que el teniente Fernández no llevaba una linterna durante la incursión. “Fernández llevaba la pistola en una mano y en la otra un escudo antibalas para enfrentar a un hombre armado”, dijo Rivera.

Por su parte, el jefe de la Policía de Hialeah, Sergio Velázquez, dijo que la decisión arbitral demostraba que las acciones de Fernández “fueron incorrectas”.

Velázquez rechazó que la destitución de Fernández haya sido forzada por su rol crítico contra la administración del alcalde de Hialeah.

“Ni nosotros ganamos, ni él perdió”, dijo Velázquez a el Nuevo Herald. “Esta es una experiencia de la cual el teniente debe aprender […] queda como errores del pasado de los cuales [Fernández] debe aprender”.

El alcalde Hernández expresó sus reparos con el fallo arbitral en cuanto a la reincorporación del teniente, pero destacó que el dictamen corroboró, desde su punto de vista, la manera desacertada en la que el oficial actuó en el atrincheramiento protagonizado la noche del 27 de octubre del 2013, en la vivienda localizada en el 4616 W 8 Lane.

De acuerdo con Hernández, lo apropiado apuntaba a esperar la llegada del equipo SWAT especializado en afrontar situaciones de alto riesgo.

“Aunque no estoy totalmente de acuerdo con la decisión arbitral, estoy satisfecho de que se vio con seriedad el mal manejo del teniente en una situación crítica y se determinó que él había actuado de una manera incorrecta en una situación crítica”, dijo Hernández.

Velázquez detalló que los costos del proceso arbitral ascienden a unos $14,000, los cuales son asumidos en partes iguales, tanto por la Ciudad de Hialeah como por el teniente. No obstante, Rivera estimó que los gastos de defensa legal por parte de la Municipalidad, superan los $150,000.

Velázquez agregó que el caso ha llevado también a que la familia del hombre que falleció durante el tiroteo, entable una demanda contra la Ciudad de Hialeah, y varios de sus oficiales, entre ellos el teniente Fernández. La demanda fue presentada ante la corte el pasado 16 de marzo.

 

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