Hialeah, terreno fértil para el éxito de negocios hispanos

Enrique Flor

Hialeah ocupa la sexta posición entre las veinte principales ciudades “más fértiles” de los Estados Unidos para que los hispanos alcancen el éxito en los negocios, una distinción que es celebrada por líderes empresariales y políticos.

Empresarios destacan que la historia de Hialeah demuestra las grandes oportunidades brindadas a hispanos que luchan “por un mejor futuro”

El presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Hialeah, Mandy Llanes, dijo que la evaluación realizada por el sitio web financiero WalletHub’s, con sede en Washington, es un reconocimiento a una de las comunidades más vibrantes y emprendedoras del país.

“El espíritu de luchar por el ‘sueño americano’ y lograr el éxito está en el ADN de Hialeah”, dijo Llanes a el Nuevo Herald. “Aquí la gente trabaja fuerte, como una familia muy unida, y con esfuerzo logramos el éxito y el crecimiento de nuestra ciudad”.

La evaluación de WalletHub’s resalta que la población hispana de Hialeah asciende al 95.6 por ciento del total de residentes, el más alto porcentaje del país. Estimados municipales actuales, indican que la población total asciende a más de 220,000 habitantes.

El informe también destaca que Hialeah registra el más alto porcentaje de hispanos dueños de negocios a nivel nacional. En el 2015 se registraron poco más de 19,000 negocios en Hialeah, de acuerdo con cifras municipales.

En ese mismo ránking, Pembroke Pines está ubicada en cuarto lugar y Miami en el décimoquinto. La clasificación es liderada por tres ciudades de Texas: Laredo, El Paso y Corpus Christi.

El alcalde Carlos Hernández dijo que muestra del éxito empresarial de Hialeah es que cuenta con una de las arterias más comerciales del condado Miami-Dade: la Calle 49.

“Tenemos muchas áreas de negocios pujantes, pero la 49 es sin duda la calle de mayor tráfico comercial de nuestra comunidad y una de las más comerciales de Miami-Dade”, dijo Hernández. “Hialeah es la ciudad más latina fuera de Latinoamérica y donde los negocios crecen gracias al esfuerzo de la gente […] y como gobierno tratamos de hacer las cosas más fáciles para que todos echen ‘pa’lante’”.

Fundada en 1925, Hialeah creció urbanísticamente en torno al hipódromo que entonces acababa de abrir sus puertas al público y que actualmente es conocido como Hialeah Park Racetrack.

Como destaca Llanes, el hecho de que Hialeah creciera alrededor de un negocio “forma parte de su naturaleza” lo que permite que los residentes logren “encontrar de todo” en esa ciudad.

“En Hialeah la gente puede conseguir desde un tornillo hasta la caja de un muerto”, dijo Llanes y entre sonrisas agregó: “incluso, si es necesario, te consiguen hasta el muerto”.

Mensualmente la cámara que dirige Llanes registra un promedio de seis nuevos miembros que se incorporan en una dinámica de negocios.

Uno de sus asociados es Moisés de Paz, un empresario de 78 años de edad que tras salir de Cuba en 1979 empezó a trabajar como vendedor de zapatillas en el mercado de pulgas de Opa-Locka, contiguo a Hialeah, hasta convertirse en el dueño de All Uniform Wear, una cadena proveedora de uniformes escolares y laborales que actualmente emplea a 240 trabajadores y factura unos $25 millones al año.

Además de contar con media docena de establecimientos en Miami-Dade, la cadena tiene sucursales en diversas ciudades de Florida como Orlando, Tallahassee y Jacksonville, así como en Las Vegas y Los Ángeles.

Pero los almacenes de más de 40,000 pies cuadrados en el oeste de Hialeah se convierten en el centro desde donde Paz conduce las operaciones diarias de la cadena.

“Hialeah es para mí una bendición, mi segundo país, el cual me ha permitido alcanzar el éxito con mi negocio”, dijo de Paz. “Ahora tenemos una empresa familiar, con 30 sedes en diferentes ciudades de Estados Unidos, donde están mis hijas, pero yo no me muevo de aquí. ¡Hialeah es mi base!”.

Para Isis García-Martínez, concejal de Hialeah, los miles de inmigrantes que allí residen, fundamentalmente cubanos, son “pruebas vivientes” de cómo esa ciudad ha logrado acogerlos para ofrecerles un futuro mejor.

“Mi madre me trajo de Cuba cuando yo tenía 11 meses y luchamos muy duro para salir adelante”, dijo García Martínez, quien además de concejal es dueña de una sede educativa en esa ciudad. “Hialeah nos abrió las puertas y a muchos nos ha dado la oportunidad de tener éxito en los negocios”.

 

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