Violaciones en documentos de condominios

Enrique Flor y Brenda Medina

Para la notaria Carmen Aslan el domingo 15 de noviembre del 2015 parece haber sido un día agotador.

Ese día Aslan se habría reunido con 68 propietarios del condominio The Beach Club at Fontainebleau Park para firmar y estampar su cuño en declaraciones juradas solicitadas a los firmantes para garantizar la validez de sus votos en las elecciones de la junta directiva a finales de noviembre.

Ese mismo domingo, Aslan también habría sacado tiempo para ver a la dueña de un apartamento del condominio Los Sueños, en Hialeah, y notarizar una declaración jurada para los comicios de ese complejo.

Las agitadas jornadas de Aslan, que trabaja en FM Law Group, la firma del abogado Héctor Martínez que representa a varias asociaciones de condominios, continuaron durante ocho días más en los que parece haber notarizado un total de 236 declaraciones juradas de los propietarios de The Beach Club y Los Sueños.

Sin embargo, 23 de esos propietarios declararon a el Nuevo Herald y Univision 23 que no firmaron esos affidavits en presencia de ningún notario. Tampoco le mostraron su licencia de conducir a la notaria Aslan, como dicen los 236 documentos.

“¿Ella es la notaria?”, preguntó sorprendido Horace Sinclair, un residente de The Beach Club, cuando dos reporteros le mostraron una foto de Aslan. “Yo nunca la he visto en mi vida”.

En medio de una avalancha de denuncias por la manipulación de votos y la falsificación de firmas para elegir a miembros de las juntas de asociaciones de condominios, la compañía Sunshine Management Services empleó los affidavits notarizados como una medida para combatir la trampa, dijeron representantes de la empresa.

Pero una investigación de el Nuevo Herald y Univisión 23, que obtuvieron copias de las declaraciones juradas, muestra que el método creado por la compañía tiene irregularidades sustanciales.

La ley de la Florida indica que un documento sólo puede ser notarizado frente a la persona que lo firmó. Notarizar un documento, en este caso un affidavit, sin que el firmante esté presente constituye un delito.

El pasado lunes 11 de abril, Aslan esquivó a los reporteros que trataron de preguntarle sobre las notarizaciones. Un día después, contestando a un pedido de entrevista por correo electrónico, Aslan dijo:

“Le notifico que cualquier documento que yo haya notarizado cumple con todos los requisitos de notarios. En estos momentos no tengo más comentarios, por favor no me contacte otra vez”.

Pero los testimonios de varios propietarios de apartamentos en The Beach Club y Los Sueños la contradicen.

Una de esos dueños es Ana Pla Rodríguez, una empresaria cubana de 57 años de edad que reside en Puerto Rico.

Su firma aparece en una declaración jurada, con fecha del lunes 18 de noviembre, que Aslan supuestamente notarizó delante de Pla. Pero la mujer asegura que ese día ella estaba en Puerto Rico y que nunca firmó ese documento. Ese mismo día, otros 33 affidavits de propietarios de Los Sueños y The Beach Club aparecen presuntamente notarizados por Aslan.

“Esa firma que aparece en ese affidavit no es la mía y yo no conozco a esa notaria”, dijo Pla durante una entrevista telefónica desde su hogar en Cataño, un municipio aledaño a San Juan. “La última vez que fui a Miami fue en junio del año pasado cuando falleció mi padre y me quedé por dos semanas […] Esa mujer [la notaria] tampoco vino a Puerto Rico a notarizar el affidavit que supuestamente yo firmé. Todo eso es falso”.

Pla explicó que en noviembre del 2015 recibió por correo un paquete con una boleta de votación para las elecciones de The Beach Club, donde tiene tres apartamentos. Ella llenó la boleta y la devolvió a la dirección de Carlín Castillo, una residente que respaldaba a los miembros de la junta directiva que buscaban la reelección.

Una investigación de el Nuevo Herald y Univisión 23 detectó irregularidades en affidavits notarizados que respaldaban votos. Al menos 20 personas negaron haber firmado el documento frente a la notaria que certificó la validez de sus firmas.

La notarización de affidavits pretende combatir el fraude en las elecciones, de acuerdo con la empresa administradora

EN RESUMEN

La comunidad de condominios The Beach Club at Fontainebleau Park. Yusneisi Jiménez, propietaria de un condo en Los Sueños en Hialeah, entrevistada por Erika Carrillo de Univisión 23. Humberto Huasca, propietario de un condo en The Beach Club at Fontainebleau Park.

Una investigación periodística publicada en marzo documentó que en ese condominio fueron falsificadas las firmas de al menos 84 propietarios en la misma elección para las que se solicitaron los affidavits notarizados de manera irregular.

Tras revelarse el fraude electoral y las irregularidades en una licitación millonaria que benefició a una empresa de techos, los propietarios protestaron y consiguieron la renuncia de la junta directiva. Antes de renunciar la junta canceló el contrato con Sunshine Management Services, empresa que administraba el condominio.

‘SISTEMA ANTIFRAUDE’

En medio de la polémica, Sunshine contrató a la relacionista pública Helena Poleo, quien en un correo electrónico explicó que la empresa “está al tanto de que el fraude en las elecciones de condominio es muy común, por lo que implementó un sistema que va más allá de lo requerido por la ley para intentar asegurar la transparencia y validez de las elecciones”.

El sistema garantiza que el único voto válido en la elección es el que viene respaldado por un affidavit. Así, la empresa buscaba evitar la anulación de votos por firmas falsificadas.

“Los votos, algunos acompañados de afidavits y otros no, fueron entregados en las oficinas de las comunidades por los dueños, donde la Señora Carmen Aslan estuvo disponible realizando las notarizaciones correspondientes”, aseguró Poleo.

Pero Carlín Castillo, una propietaria, le dijo al equipo de reporteros que ella recogió unos 60 de los 144 affidavits que se entregaron en las elecciones de The Beach Club. Ninguno de los affidavits fue notarizado frente a las personas que los firmaron, de acuerdo con Castillo, quien explicó que ella y un grupo de vecinos recibieron instrucciones de recolectar los documentos.

“La instrucción que nos dieron era que recogiéramos los affidavits, que posiblemente había una parte de la ley que permitía que la notaria o notario no estuviesen presentes”, dijo Castillo, que rehusó nombrar públicamente a las personas que la habían instruido a recolectar las declaraciones juradas sin notarizar. “No me puedo preocupar porque yo no soy la notaria, yo no creo que ella me haya engañado y quizás ella sabía la ley”.

Castillo agregó que hizo tres viajes a la sede principal de Sunshine en Miami Lakes para entregar affidavits a medida que los iba acumulando.

Luego, esos documentos aparecieron con la firma y el cuño de la notaria Aslan, gerente de cobranzas en la oficina de Martínez, abogado de varios condominios administrados por Sunshine.

Ramón de la Cabada, abogado y ex fiscal estatal explicó que un notario comete un delito “cuando certifica una firma que no vio realizar”.

“El fraude de notario es una felonía en el estado de la Florida, con una pena de cinco a seis años de cárcel”, dijo De la Cabada. “Si lo hizo como un favor es una explicación pero no una defensa de un crimen. Pero si se ve que hay ocurrencia constante del mismo acto, en mi opinión, es evidencia circunstancial de que se traen algo más grande entre manos.”

El ex fiscal Eric Padrón también dijo que un caso podría agravarse si se comprueba que las notarizaciones irregulares eran parte de una conspiración.

“Los cargos que posiblemente podría enfrentar la notaria serían de perjurio y fraude”, dijo Padrón. “Pero si se comprueba que eso formaba parte de un esquema, un arreglo entre varias personas, a esa notaria se le podrían aumentar los cargos”.

EL ADMINISTRADOR SEÑALADO

La persona que ofreció el primer testimonio del caso a cambio de no revelar su identidad, dijo que firmó el affidavit en la oficina de administración de The Beach Club.

El documento aparece notarizado el domingo 15 de noviembre, pero según la testigo, ella no lo firmó ese día.

“Fue un día de semana que yo fui a la oficina [del condominio] a pagar” la mensualidad de mantenimiento, dijo la testigo a los reporteros. “Esa oficina no abre los domingos”.

La testigo agregó que quien le entregó el affidavit en blanco fue José Hernández, que entonces estaba empleado por Sunshine Management Services para administrar el condominio.

Al ser consultado en su vivienda de Sweetwater la semana pasada, Hernández negó haber recibido affidavits y dijo que él ya no trabaja para Sunshine.

EL CASO DE LOS SUEÑOS

En el reparto Los Sueños se registró una participación del 115 por ciento de los votantes en los comicios de noviembre en los que se enfrentaron dos bandos por los puestos de la junta directiva. Ambas partes se acusan mutuamente de haber falsificado firmas para la votación.

Allí varios propietarios también negaron conocer a Aslan, quien habría notarizado la mayoría de los affidavits de prevención del fraude.

“Firmé el papel [el
affidavit] pero nunca he visto a esa notaria”, dijo Ubaldo Sierra, cuando los periodistas le mostraron una fotografía de Aslan.

Otro propietario, Moisés Gómez, aseguró que tampoco firmó el affidavit frente a Aslan.

“Le firmé el documento a la del condominio, Arelys, estaba ella sola”, dijo Gómez.

Arelys López, quien ganó la reelección a la presidencia de esa asociación en los comicios de noviembre, aseguró a tres reporteros que los affidavits habían sido notarizados frente a los firmantes y que una notaria la acompañó por el condominio para certificar los documentos que ella recogió.

Al ser confrontada con los testimonios de varios de los residentes que refutan su versión, López dijo:

“No voy a hacer comentarios”.

 

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